Cuando una persona realiza una acción arriesgando su propia vida, la sociedad lo ve como un héroe si es que esa acción resulto benéfica para otras personas; si resulto un fracaso la gente lo vera como un acto sin sentido que resulto perjudicial para la misma persona.
Pero aunque haya resultado benéfico también resulto un acto stultus, pues a pesar de que la solidaridad se está fomentando en los actos valerosos”, no es nuestro corazón o nuestra conciencia lo que nos obliga a realizar este tipo de acciones, ese impulso que lo provoca es producto del proceso evolutivo, pues el hombre en sus primeros momentos en esta tierra necesitaba sobrevivir, y para hacerlo dependía de sus demás compañeros.
Ese viejo instinto de supervivencia aún sigue dentro de nosotros y si estamos en un procesos evolutivo constante y hemos superado esas etapas prehistóricas, ¿porque seguir confiando en los impulsos instintivos? La respuesta es muy fácil, porque siempre trataremos de ser solidarios con los demás aun cuando no los conozcamos, pues tenemos el miedo de vernos en la misma situación y no recibir ayuda.