Blue Monday, el lunes más triste del año para los
hispanohablantes, más ¿por qué estar tristes en lunes? Cierto es que los lunes
causan pereza infinita con sólo recordar que debes iniciar la semana en tu
trabajo donde te explotan, que el transporte público y las vialidades están
atascadas por la sobrepoblación del planeta, pero, ¿esto es suficiente para
deprimirse? No, aquí no pretendo decirte que no te suicides o no te deprimas en
este lunes, sólo quiero recordarte que hay cosas por las cuales vale más la
pena deprimirse.
Es cierto que es horrible ir después de un domingo fantástico
a trabajar en lunes, apretado en el metro, pero, por lo menos tienes acceso a
los sistemas básicos (que no bastan para nuestras necesidades), de salud y
seguridad social. Tienes un empleo, quizá si mediocre, o vas a ver al profesor
que te cae mal en su clase, pero no tienes que iniciar una jornada de manera
ilegal en sembradíos en Estados Unidos ni en una mina de carbón, o no te
explota una trasnacional en tu país para que en el primer mundo puedan tener
sus iphones.
El lunes es triste, sí, pero más triste es ver como hay
hombres y mujeres que creen que no usando popotes van a terminar con la crisis ecológica
que nos amenaza con extinguir. Ponte a reflexionar en tu trayecto al metro, que
en unos 20 años estarás peleando por agua y recursos como en Mad Max, en vez de
lamentarte aprende Karate.
Por último y no menos importante, probablemente el amor de
tu vida ni siquiera te ama, y estás en una relación que fue lo “menos peor” que
encontraste, piensa que hay miles de miserables que por miedo a la soledad
están en una relación que no les satisface.
Así que no sientas penas en este Blue Monday, hay peores
cosas por las cuales sentirse triste, patéticamente la tristeza será parte del
resto de tu año.