domingo, 30 de septiembre de 2012

Elegia Libre Yucateca


Nada, no pasa nada,
De hecho nunca ha pasado nada;
Ni el negro manto de la noche
Que ruin y alevosamente  destruye
Y construye mis esperanzas, él,  que tanto
escucha mis sollozos, sabe que pasa.
No escuchen esto que expreso hoy,
Que tan solo es la lejanía de una cercanía
Que sudor y gozo provocaron un día en mi alma
Y ahora en esta distancia, extraño en el frio de la noche.
Me siento un exiliado de esa boca,
Un desterrado, que ansia con el espíritu
Volver a su patria.
Se que no puedo volver,  no me lo recuerdes,
 mi destino, ha de ser un peregrino, vagando
 por el mundo, sollozando estrepitosamente
cuando el viento traiga a mi oído
el leve susurro tan tuyo de las palabras de amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario